Hello! MTV Unplugged de Charly García: las noches en Miami, la historia detrás del disco y el regreso de su banda
El Zorrito Von Quintiero y Fernando Samalea repasaron junto a Filo.news cómo nació el disco, las discusiones con MTV para definir el formato y las anécdotas de la grabación en 1995. Ahora vuelven a tocar esas canciones junto a Emme, en una celebración que busca mantener viva la obra de García.
El MTV Unplugged de Charly García se gestó en la "fábrica de los sueños" del músico, que era su casa y estudio de grabación allá por los 90's, hoy devenido en el bar La Fábrica. Más de tres décadas después, Zorrito Von Quintiero, Fernando Samalea y los hermanos Di Salvo junto a Emme Vitale vuelven sobre esa experiencia y se preparan para tocar ese repertorio en vivo.
"La voz de Emme le da un toque particular y a Charly García siempre le viene muy bien que sus canciones las canten mujeres y a él en lo personale le gusta. Lógicamente nadie pretende reemplazarlo y también es un guiño a María Gabriela (Epumer)", subrayó Samalea en diálogo con Filo.news.
La propuesta es celebrar esta obra de García, que también es propia, reencontrarse con este álbum que incluye grandes canciones como Rezo por vos, Nos siguen pegando abajo (Pecado mortal), Ojos de video tape y Demoliendo hoteles, entre otras, que siguen convocando a distintas generaciones.
La historia detrás del MTV Unplugged de Charly García
Periodista: ¿Qué recuerdan de aquellos ensayos en La Fábrica, antes de viajar a Miami para grabar el especial de MTV?
Zorrito Von Quintiero: Acá, en este espacio, hubo unos cuantos ensayos antes de viajar a Miami, en mayo del '95, para grabar el show para televisión de MTV. La propuesta inicial era que desenchufáramos todas las cosas y tocáramos más acústico. Se le presentó el proyecto a Charly y lo peleó un poco.
P: ¿No quería hacerlo?
Z.V.Q.: No sé si no quería hacerlo, sino que la propuesta venía con esa intención de tocar de una manera más acústica. Y bueno, finalmente se pudo hacer, se pudo viajar y grabamos el show. De ese registro quedó este disco, grabado por Joe Blaney, nada más y nada menos, que fue el ingeniero histórico de los discos solistas de Charly. Quedó esta maravilla que todo el mundo quiere tanto, disfruta tanto y aprecia tanto.
P: ¿Cómo fue esa negociación con MTV para encontrar el sonido que querían?
Z.V.Q.: Al principio había que negociar qué se podía sumar y qué no. Lo que para mí destrabó todo fue cuando entraron los hermanos Di Salvo con el violín y el chelo para sumar instrumentos. Ahí se cerró un poco la idea y Charly se quedó tranquilo.
Fue de los primeros en poder negociar ese tipo de cosas. Y hay que agradecerle a Alex Pels, que era el productor general de MTV Latino, con quien fuimos y vinimos con todo esto. La verdad es que en conjunto pudimos sacar un show para televisión buenísimo y un disco que todavía suena y la gente disfruta mucho.
P: Hay una anécdota de que Charly decidió no alojarse en una habitación, sino que pidió una limusina. ¿Fue así?
Samalea: No, estaba alojado en una habitación. Lo que pasa es que salíamos tanto que finalmente decíamos en broma que la habitación se había trasladado a la limusina, porque había tres choferes de ocho horas cada uno para cubrir los turnos del día.
S.V.Q.: Era una habitación ambulante, con todo tipo de música, teclados, había cosas. Eventualmente subíamos y bajábamos, y combinábamos con el encanto del Caribe y ese clima hermoso de Miami.
P: ¿Qué lugar ocupaban el humor y la diversión en esos días con Charly?
Samalea: Rescatamos mucho el humor, tanto en la realización del Unplugged como en un montón de otros discos o giras que hubo con él. Siempre el humor, siempre un gran compañerismo y una alianza con él, en el buen sentido. De eso siempre estaremos agradecidos.
Z.V.Q.: La alegría de haberlo terminado también fue importante. Allá es distinto de acá, tienen otro orden de las cosas. Acá quizás nos podemos extender más, tener más permisos para otras cosas. Allá había un plan y había que cumplirlo. Y se pudo cumplir y terminar.
P: ¿Se grabó en una toma?
Z.V.Q.: Creo que sí, que fue en una toma.
Volver a tocar a Charly con otra voz
P: Ahora retoman el Unplugged con Emme en la voz. ¿Sienten una responsabilidad de acercarles este material a las nuevas generaciones?
S: En principio es una celebración y sería pretencioso de nuestra parte plantearlo como que estamos haciendo eso. Ojalá sirva también para redescubrirlo, de alguna manera, como nosotros lo disfrutamos y como tanta gente lo ha descubierto.
La voz de M le da un toque particular. A Charly siempre le vienen muy bien sus canciones cantadas por mujeres; la voz femenina es algo que con él va muy bien y que a él, en lo personal, le gusta. Y esto también es un guiño al recuerdo, un guiño a María Gabriela.
P: Lo llevan al Coliseo y lo sacan de La Fábrica por primera vez desde su grabación y en la previa del cumpleaños número 75 de Charly.
Z.V.Q.: Es una celebración de su cumpleaños, de la Semana García, y llevarlo al Coliseo con una producción enorme es algo que nos estimula un montón.
P: ¿Qué les dijo Charly sobre estos shows?
S: Todavía no pudimos hablar mucho concretamente, pero sabemos que está al tanto. Y, por supuesto, es un sueño alguna vez poder hacerlo con él, si él decidiese volver a los escenarios.
P: ¿Hay alguna canción del disco que hoy disfruten especialmente al tocarla?
S: Es difícil, porque justamente es uno de los compositores más amplios, que involucra un montón de mundos, desde esa cosa magnánima tipo (George) Gershwin hasta el rock más primitivo. Entonces se hace difícil elegir. Creo que Ojos de video tape.
Z.V.Q.: Iba a decir lo mismo. Ahí hay un punto de alta sensibilidad al tocarla. Creo que nos pasa eso también de mirarnos y decir: "¿Viste? Está acá". Sabemos que está, aunque no esté, y se produce la comunión musical.
Z.V.Q.: Debido a semejante obra, a la historia y a todo lo que vivimos, y a esta posibilidad de estar todavía juntos con ganas de tocar, lo hacemos porque tenemos muchas ganas de tocar esto. También nace de la admiración, del amor y de la gratitud hacia él.
P: Muchos no llegamos a ver a Charly en vivo. ¿Qué significa para ustedes volver a tocar su obra y compartirla con ese público?
S: Somos partícipes y público también, porque nos consideramos público de Charly en la actualidad. Hay una doble percepción. La mente es muy mecánica y, al tocar cosas de otros tiempos, inevitablemente uno conecta con los momentos en los que tocábamos con él.
Z.V.Q.: Es hermoso estar entregados al trance de la ejecución musical en banda y sentir que sobrevuela siempre su espíritu y su metafísica.
P: Para cerrar, ¿qué le dirían a Charly por su cumpleaños?
Z.V.Q.: Es lo que le digo siempre: gracias. Porque en mi vida personal, desde que soy infante y descubrí el rock argentino -también gracias a la cultura del rock-, algo entró en mi alma, en mi cuerpo, en mi espíritu, y me cambió para siempre.
Z.V.Q.: Y pasar de ser audiencia a tocar en su banda fue un premio muy grande. La oportunidad más grande que alguien me pudo haber dado me la dio él.
S: Muchas gracias siempre por tu cariño hacia mí. Feliz cumpleaños, Charly.