En una exposición centrada en las perspectivas de crecimiento para el mediano plazo, el ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó la vigencia del programa oficial durante la convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). "Lo que se viene es fenomenal, es un boom que no se imagina nadie", enfatizó al referirse al flujo de fondos extranjeros que, según su visión, comenzarán a materializarse en los sectores estratégicos de la producción nacional.
Respecto a la evolución de los precios, aseguró que la disciplina fiscal y monetaria es la herramienta central para consolidar la tendencia a la baja, afirmando que "a partir de ahora deberíamos ver un proceso de desinflación" más profundo. En ese sentido, explicó que el programa vigente no contempla atajos temporales, sino que busca una solución definitiva al problema de los precios al remarcar que este camino "es la única vía para terminar de una vez por todas con la inflación".
Según detalló, el nivel de consultas y proyectos en carpeta por parte de corporaciones internacionales supera los registros de las últimas décadas. "El interés que hay por invertir en la economía real argentina es histórico", señaló ante el auditorio, puntualizando que el respeto ganado en el escenario internacional "era impensado dos años atrás".
"No nos vamos a mover un centímetro del orden macro", sentenció, subrayando que el superávit es el pilar innegociable que garantiza la previsibilidad para el sector privado. Al respecto, argumentó que la estabilidad actual es fruto de "la combinación de superávit fiscal, control estricto de la cantidad de dinero y recapitalización del Banco Central", elementos que considera fundamentales para reducir el riesgo país de manera estructural.
Finalmente, concluyó con un mensaje dirigido a los empresarios y ejecutivos presentes al afirmar que el Estado ya cumplió con su función de sanear las cuentas y desregular áreas críticas del comercio, por lo que ahora "es el turno del sector privado de liderar el crecimiento".