El presidente de Paraguay Santiago Peña reapareció anoche con una carta publicada en redes sociales en la que afirmó que se presentará ante el Congreso para defenderse en el juicio político por el colapso de Ueno Bank.
El mandatario -aún en funciones luego de que el Parlamento bloqueara su dimisión- se expresó en X en medio de algunos versiones que indicaban que había abandonado el país.
"Ante la continuidad del juicio político, me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas, con respeto a la Constitución y a las instituciones de la República", aseguró. "Aun cuando ya hayan adelantado su decisión, voy a ejercer ese derecho. No por una cuestión de orgullo personal, sino porque rendir cuentas y dar explicaciones también es una responsabilidad frente al pueblo paraguayo". Con todo, se supo que este viernes solicitó una prórroga de 72 horas para armar su presentación.
La quiebra de la entidad, que tenía entre sus clientes a aproximadamente el 50% de la población del país, golpeó de lleno el proyecto político de Peña, quien asumió la presidencia de Paraguay en 2023. El propio Partido Colorado, que lidera, anunció que apoyaría el juicio político del mandatario.
Peña, por su parte, dijo que colaborará "plenamente con las instituciones competentes para que se esclarezca lo ocurrido, se determinen las responsabilidades y quienes hayan infringido la ley respondan ante la Justicia". "La ciudadanía merece conocer la verdad, sin encubrimientos y sin que nadie esté por encima de la ley", recalcó.
El Banco Central de Paraguay resolvió la disolución e intervención de Ueno Bank luego de constatar que la entidad se derrumbó a menos del 50% del mínimo legal. La medida dejó atrapados los ahorros de cerca de tres millones de personas -aproximadamente el 50% de la población del país-, lo que desencadenó múltiples protestas.
En medio del escándalo y asediado por sus vínculos con el grupo empresario que controlaba el banco, Peña presentó su renuncia a la Presidencia de Paraguay.
Sin embargo, la sesión conjunta donde los legisladores debían votar su renuncia fracasó, ya que varios interpretaron su accionar como un intento para obtener los fueros que le otorgaría su condición de ex presidente y senador vitalicio.