Milei apuntó contra CFK y Kicillof tras el fallo por YPF: "Expropiar está mal porque robar está mal"
En su mensaje grabado, el mandatario tildó la estatización de 2012 como una "aventura suicida" de "personajes de nuestro pasado" y aseguró que su gestión logró "torcer el destino" de un juicio que parecía perdido.
En una cadena nacional grabada en el Salón Blanco de la Casa Rosada, el presidente Javier Milei se refirió al fallo de la Justicia de los Estados Unidos a favor de la República Argentina en el juicio por la expropiación de YPF.
Junto a Manuel Adorni, Karina Milei, Luis Caputo, Pablo Quirno, Sebastián Amerio, María Ibarzabal Murphy y Juan Ignacio Stampalija, el mandatario definió el hecho como una noticia de “trascendencia histórica y sin precedentes” para el país y atribuyó el éxito a la “pericia jurídica, política y diplomática” de su equipo de Gobierno tras los fallos adversos de las instancias previas.
Respecto al impacto económico, fue tajante: “Un juicio que, de perderlo, hubiera implicado pagar la suma de 18.000 millones de dólares, tan solo el equivalente a 70 millones de jubilaciones mínimas”. Según sus palabras, este fallo era “virtualmente imposible”, pero su resolución permitió que el país se liberara de una carga asfixiante: “Hoy nos sacamos de encima la espada de Damocles que colgaba sobre nuestras cabezas por culpa de la arrogancia populista. Hoy tenemos una nación más rica, pero también más seria, que honra sus compromisos”.
También apuntó contra Cristina Kirchner y Axel Kicillof porque "nos sumieron en una aventura suicida que nos podría haber costado todo" y calificó la medida de 2012 como un acto inmoral: “Expropiar está mal porque robar está mal. Quebrantar este principio nos costó aproximadamente 12 años de falta de inversiones, menos trabajo, más pobreza y más indigencia”.
Además, anunció que "hemos enviado al Congreso un proyecto para modificar la Ley de Expropiaciones, para que la arrogancia de la política no nos vuelva a costar otra década perdida" y contrapuso su visión a la del gobierno anterior al señalar que "la mejor forma de defender los intereses estratégicos es con inversiones y seguridad jurídica", remarcando que el liberalismo consiste en "hacernos cargo de los errores del pasado y de las necesidades del futuro".
Para cerrar, el jefe de Estado intentó enviar un mensaje optimista sobre el rumbo del país: "Argentina va a ser grande nuevamente. Muchas gracias a todos, que Dios bendiga a todos los argentinos, que las fuerzas del cielo nos acompañen y ¡viva la patria!”.