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A 50 años del golpe de Estado: recuperar e identificar a las personas desaparecidas

El Equipo Argentino de Antropología Forense trabaja desde hace más de 40 años en la búsqueda de restos de personas víctimas de desaparición forzada durante la última dictadura militar. ¿Cómo es su historia? ¿Cuál es su trabajo? ¿Cómo se pueden identificar más cuerpos?
 

A 50 años del golpe de Estado: recuperar e identificar a las personas desaparecidas

Son las 10 de la mañana de un jueves de marzo. Patricia Bernardi, miembro fundadora del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), se encuentra en el laboratorio de la ex ESMA frente a un grupo de periodistas explicando cómo buscaron en 1986 restos humanos en el cementerio de Avellaneda para encontrar personas víctimas de desaparición forzada por la última dictadura cívico-militar en Argentina.

Desde 1984, el equipo se dedica a recibir los llamados de familiares que preguntan dónde están los desaparecidos, dónde están los cuerpos. Son ellos quienes, desde diversas disciplinas —antropología forense, medicina, arqueología, geología y otras ciencias—, se sumergen en el proceso de investigar lugares donde puede haber cuerpos, excavar en cementerios, ex centros clandestinos y/o la vía pública, para analizar esos restos óseos e identificarlos en laboratorio a través de ADN, huellas dactilares u otros métodos científicos, y así dar una respuesta a una madre, un hijo o hija, una sobrina o una prima.

En 42 años de trabajo, buscaron en más de cien lugares, todos ellos señalados como posibles sitios de inhumación. Estos datos surgieron de testimonios de sobrevivientes, vecinos, trabajadores de morgues y cementerios e integrantes de la estructura represiva. El EAAF es una institución científica, no gubernamental y sin fines de lucro. Además, trabajan como peritos en la Justicia, al aportar pruebas de investigación.

Patricia Bernardi recuerda que cuando empezó en el equipo junto a Clyde Snow, quien fue uno de los antropólogos forenses más destacados del mundo, aún no sabían la dimensión del trabajo que estaban realizando. De hecho, al hacer las excavaciones de los cadáveres del cementerio de Avellaneda pensó: “Si vuelven los militares, esto hay que resguardarlo”. Incluso, la figura de los desaparecidos no se pensaba como tal, sino que, al inicio de la democracia, se creía que los desaparecidos iban a volver vivos.

Hasta el momento, el equipo recuperó los restos de 1664 personas desaparecidas. De ese total, 860 fueron identificadas mientras que 804 aún continúan sin identificar. A su vez, los identificados son 247 mujeres (29%) y 613 hombres (71%).

Una vez que se encuentran restos humanos en los sitios de búsqueda, lo que sucede es el análisis de ese material en un laboratorio para poder realizar la identificación, la cual se logra a través de la genética o de las huellas dactilares para reunir al cuerpo con su identidad.

Cuando esto se logra, el EAAF se reúne con los familiares para comunicarles que se encontró a la persona que buscaban, la que estaba desaparecida. Las reacciones son distintas según cada familia. “Hay casos de todo tipo, porque en verdad el familiar al ver los huesos ve algo más allá de lo que nosotros vemos”, dice Patricia Bernardi.

Y continúa: “Hay que permitir que hagan su duelo. El término de ‘desaparición’ es realmente perverso, porque es algo incierto, porque la muerte es realmente terrible, pero se asimila, está ahí, la ves. Pero el desaparecido no, es todo lo contrario. En ese sentido los huesos son algo tangible, el familiar lo puede tocar, los lleva a la realidad y les permite cerrar el duelo”.

Los procesos de identificación son largos. Volviendo al cementerio de Avellaneda, en el sector 134 fueron encontradas 245 personas posibles víctimas de desaparición forzada. Es el hallazgo más grande logrado en más de 40 años de búsqueda. De ese total, 119 fueron identificadas mientras que 126 aún continúan sin identificar.

Recientemente, el Equipo Argentino de Antropología Forense lanzó un sitio web que brinda información detallada del proceso realizado en el Cementerio de Avellaneda. Allí se puede conocer quiénes eran los desaparecidos identificados del sector 134, y con la visualización de datos se puede saber cómo eran los circuitos represivos, y cómo fue el trabajo forense.

A 50 años del golpe de Estado en Argentina, aún es posible seguir identificando a los restos encontrados. Por eso, una de las formas es a través de una muestra de sangre de familiares. Si tenés un familiar víctima de desaparición forzada entre 1974 y 1983, tenés derecho a saber si su cuerpo fue hallado. Contactá al 0800-345-3236 o a iniciativa@eaaf.org.