El presidente Javier Milei encabezó este martes el acto central por el 34° aniversario del atentado a la Embajada de Israel y ratificó el alineamiento geopolítico de su gestión: “Frente al terrorismo no puede haber tregua". Durante la ceremonia en la calle Arroyo, estuvo acompañado por la secretaria de Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En su intervención, Milei calificó el ataque de 1992 como una “herida en el pueblo argentino, en la comunidad judía y en los cimientos morales de nuestra sociedad”. Al referirse a la autoría del coche bomba que destruyó la sede diplomática, el Presidente señaló la necesidad de "hacer memoria" ante lo que denominó como “el cobarde ataque del terrorismo iraní”, el cual dejó un saldo histórico de 29 muertos y más de 200 heridos.
Respecto a la posición internacional de su administración, definió a Israel como una "nación hermana que comparte los mismos valores que la nuestra”. En ese sentido, justificó el acercamiento como una cuestión de principios: "Argentina combate el terrorismo y defendemos la libertad. Israel es un aliado estratégico de nuestro país y, por eso, reafirmamos nuestro compromiso porque creemos que es lo correcto", sostuvo.
También hizo hincapié en la ética que rige su política exterior, afirmando que desde su gestión se busca marcar un diferencial respecto a periodos anteriores. “Llevamos la moral como política de Estado”, subrayó, vinculando la lucha contra el extremismo con los valores fundamentales de su programa de gobierno.
El acto, que recordó a las víctimas en la plaza seca donde funcionaba la embajada, sirvió como escenario para que el Ejecutivo renovara su compromiso con la seguridad y la justicia. Para el Gobierno, la conmemoración no solo es un ejercicio de memoria histórica, sino una plataforma para ratificar que, bajo la actual conducción, Argentina se posiciona activamente en el escenario global como un aliado del Estado de Israel.