Flavio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, se impuso este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil con el 47,11% de los votos frente al candidato del Partido de los Trabajadores (PT) -y actual presidente- Lula da Silva, quien obtuvo un 45,07% que lo dejan corriendo de atrás para el balotaje que tendrá lugar el próximo 25 de octubre.
Pese a lo ajustado del resultado -separado por unos 2.3 millones de sufragios entre más de 119 millones de votos-, el hijo del ex mandatario quedó mejor posicionado de cara a la segunda vuelta de lo que anticipaban la mayoría de las encuestas. El presidente, por su parte, enfrenta la siempre difícil tarea de los oficialismos de revertir una tendencia que inclina buena parte de la región hacia la derecha.
Y es que los comicios en suelo brasileño no sólo eran trascendentales para su gente, sino también para sus vecinos y Washington, Estados Unidos, donde el presidente, Donald Trump, se ilusiona con construir un frente liberal que lo represente en este extremo del continente.
"Estoy muy contento con el resultado. Brasil quiere un cambio; esa es la lectura de lo que ha sucedido hoy", dijo Bolsonaro tras conocerse los resultados. También sostuvo que marcan el fin de una era política en el país: "Es el fin de la era PT, el fin de la era PT ha sido decretado".
Lula, por su parte, no ocultó su desazón por el veredicto que arrojaron las urnas: admitió que esperaba imponerse en primera vuelta y que el resultado "es inesperado".
La reedición del Lula-Bolsonaro de este año enfrenta al veterano político, que busca su cuarto mandato al frente del gigante lationamericano, ante el hijo del ex presidente -condenado por liderar un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022, que justamente marcaron el retorno del líder del PT al Palácio de Planalto.
Pese a que la elección volvió a reflejar la fuerte polarización política, el desenlace invirtió los roles con relación a 2022. Es que en aquella oportunidad, Lula partió con ventaja tras imponerse en la primera vuelta -aunque finalmente triunfó por un estrechísimo margen en el balotaje de aquel año-. Ahora, del lado inverso, deberá recalibrar su estrategia electoral.