El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca a su homólogo chino, Xi Jinping, en una cumbre de más de tres horas que el mandatario estadounidense calificó de "gran reunión". Tras los honores militares de bienvenida, Trump señaló que se abordaron "cuestiones urgentes relacionadas con la seguridad, la tecnología y la superinteligencia", mientras que Xi abogó por una "relación constructiva de estabilidad estratégica" entre ambas naciones.
En la conferencia de prensa posterior, el líder asiático advirtió que la inteligencia artificial debe desarrollarse "bajo control humano" y remarcó que "debemos asegurarnos de que siempre esté bajo control humano y sirva al pueblo". A su turno, Trump aseguró que lograron "enormes avances en los problemas que afectan a los dos países" y anunció la creación de una junta de comercio bilateral, argumentando que "es una prueba de que estamos fomentando una relación comercial más equilibrada".
Durante las conversaciones, Xi instó a que Estados Unidos se adhiera a la postura de oposición a la "independencia de Taiwan" y gestione el tema con prudencia, al tiempo que pidió retomar la negociación con Irán. Y, sobre el vínculo estratégico, sostuvo que mediante un diálogo franco se puede "buscar puntos en común, dejar de lado las diferencias y construir una confianza mutua", concluyendo que "saldremos ganando con la cooperación y perderemos en el conflicto".
La agenda entre las dos potencias incluyó la extensión de la tregua en la guerra comercial, compras de productos agrícolas, acceso a minerales y tierras raras, y las restricciones de Washington a la exportación de chips avanzados. En paralelo, ambos líderes repasaron los focos de tensión geopolítica internacional en Medio Oriente y el respaldo militar estadounidense a Taipéi, buscando mantener canales de negociación abiertos para evitar una escalada de crisis.
Como gesto de acercamiento cultural, Xi anunció el envío de los pandas gigantes Ping Ping y Fu Shuang al zoológico de Atlanta como un ejemplo de la "amistad entre chinos y estadounidenses". La jornada formal concluyó con el agradecimiento de Trump al despedir a Xi antes de la cena de Estado que ambos jefes de Estado compartirán junto a sus esposas, Melania Trump y Peng Liyuan.