El Banco Mundial concretó un desembolso de 200 millones de dólares para respaldar la asistencia de emergencia en Colombia, tras el potente terremoto de magnitud 7,4 que afectó al país el pasado 10 de agosto. El impacto del sismo se concentró en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
La llegada de los recursos fue valorada por las autoridades locales. Según reportó el diario El Espectador, el vicepresidente, José Manuel Restrepo, expresó el agradecimiento del Gobierno: “Nuestro profundo agradecimiento al Grupo Banco Mundial por su solidaridad con Colombia y por movilizar US$ 200 millones para apoyar la respuesta a esta emergencia”.
De manera paralela al giro de fondos, la entidad multilateral puso en marcha la Evaluación Global Rápida de Daños por Terremotos (GRADE, por sus siglas en inglés). El objetivo de este informe es presentar un cálculo inicial de las pérdidas económicas sufridas para que el Poder Ejecutivo pueda distribuir la ayuda y planificar la reconstrucción.
Desde el organismo señalaron que se articularán trabajos con la banca de desarrollo colombiana, el sistema financiero y el sector privado. La meta es agilizar la llegada de financiación a las zonas afectadas, con foco en la atención de la salud pública, la reparación de viviendas y el auxilio a pequeñas y medianas empresas (pymes).
El aporte financiero forma parte de un paquete de asistencia más amplio gestionado por el Ejecutivo. Esta semana, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, adelantó que el Estado colombiano activará una línea de crédito de hasta 450 millones de dólares con el propio Banco Mundial para hacer frente a las consecuencias del desastre.