El mercado laboral argentino mostró un mayor deterioro en los últimos dos años, con un crecimiento de la informalidad y una reducción de las oportunidades para acceder a empleos registrados y de calidad, según un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).
El estudio, titulado "Deterioro y resquebrajamiento de la estructura social del trabajo en la Argentina (2010-2025)", analiza la evolución del empleo en los principales centros urbanos y advierte que, aunque el desempleo se mantuvo relativamente estable, las condiciones laborales se precarizaron y aumentó el peso de las ocupaciones de baja productividad.
De acuerdo con el trabajo, los sectores que más crecieron en la economía no generaron suficientes puestos de trabajo de calidad, lo que derivó en un desplazamiento de trabajadores hacia actividades con menores ingresos y escasa protección laboral. En ese contexto, también aumentó la cantidad de empleados registrados que quedaron por fuera de convenios colectivos.
El informe pone el foco en la evolución reciente del mercado laboral y señala que, entre 2023 y 2025, muchas personas que estaban desocupadas pasaron a desempeñarse por cuenta propia en la informalidad, mientras se redujeron las posibilidades de acceder a empleos privados registrados o al sector público. Además, crecieron los casos de trabajadores que dejaron ocupaciones formales para insertarse en actividades informales.
Para los especialistas de la UCA, esta dinámica refleja un mercado laboral con mayores obstáculos para acceder a empleos de calidad y con un protagonismo cada vez mayor del trabajo autogenerado como estrategia para obtener ingresos. También plantea que una reforma laboral, por sí sola, difícilmente alcance para revertir esta situación si no está acompañada por cambios en la estructura productiva que impulsen la creación de empleo formal y mejor remunerado.