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Irlanda del Norte: el ataque de un migrante sudanés contra un hombre desencadena las protestas más violentas en 30 años

Un asilado intentó acuchillar a un hombre, quien resultó gravemente herido. Bajo consignas antiinmigrante, los manifestantes quemaron comercios, casas y vehículos. La Policía se prepara para nuevos disturbios.

Irlanda del Norte: el ataque de un migrante sudanés contra un hombre desencadena las protestas más violentas en 30 años
(REUTERS)

Belfast, la capital de Irlanda del Norte, atraviesa horas de máxima tensión después de que un ataque con arma blanca de un refugiado sudanés contra un hombre provocaran las protestas más violentas en 30 años.

El hecho ocurrió el lunes, cuando un asilado oriundo de Sudán intentó decapitar a un hombre, quien fue salvado por un transeúnte que logró neutralizar al atacante hasta que llegó la Policía. La víctima, Stephen Ogilvy, perdió un ojo y fue hospitalizado. Todo quedó registrado en un video que recrudeció las protestas antiinmigrantes.

El material audiovisual fue compartido en redes por figuras identificadas con la ultraderecha, como Tommy Robinson y Elon Musk, y desencadenó violentas manifestaciones.

Ubicada en el extremo noreste de Irlanda del Norte, Belfast aún mantiene divisiones sectarias entre sus barrios. Combinado con las redes sociales actuando como plataforma de amplificación de ideas xenófobas y discursos antiinmigrantes, formaron un cóctel explosivo que derivó en una noche de miedo y violencia.

Los manifestantes se acercaron a los barrios más pobres de la capital, donde residen los inmigrantes, y quemaron sus vehículos, comercios y casas. Algunos lo perdieron todo, hasta sus documentos.

La primera ministra Michelle O'Neill califico los ataques como una "cobardía repugnante" y el primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que la violencia "es totalmente inaceptable".

Aun así, el conflicto se extendió a otras ciudades del Reino Unido, como Glasgow, Londres, Birmingham y Coventry. Grupos de extrema derecha retomaron los mensajes xenófobos y hasta agitan la idea de una "guerra civil". 

Lejos de creer que la situación se calmará en las próximas horas, la Policía de Belfast se prepara para otra noche de disturbios y reforzó su presencia en la ciudad.