El ex director de la Clínica Olivos, Pablo Dimitroff, declaró este martes en el juicio que investiga la muerte de Diego Maradona y describió como “muy difícil” el manejo clínico del ex futbolista durante los días posteriores a la operación por el hematoma subdural. También expusieron el neurocirujano Pablo Rubino y la psiquiatra Marcela Waisman.
"Era complejo, muy difícil que se quedara quieto. Empezamos a tener problemas para que entienda que tenía que cuidar el acceso venoso por el que se pasaba medicación", explicó Dimitroff. Según indicó, la psiquiatra Agustina Cosachov atribuía esas conductas al proceso de abstinencia que atravesaba el paciente. Recordó además las situaciones en las que debieron reforzar la sedación: “Hubo momentos donde era difícil controlar al paciente, se sacó varias veces los accesos venosos, hubo que sedarlo, también se le daban anticonvulsionantes. Hubo un evento el 5 de noviembre muy importante que obligó a una sedación mayor el día 6. No era sencillo".
Durante su declaración, cuestionó la modalidad elegida para continuar el tratamiento tras el alta médica: "En el domicilio, la familia y los médicos tratantes me dijeron que no lo podían controlar. Por eso se nos ocurrió la opción del centro médico". "El equipo médico tratante decidió llevarse a Maradona a su casa, ellos lo propusieron. Eran Luque y Cosachov. Las condiciones que pusieron para hacerlo, sin embargo, no corresponden a la figura de internación domiciliaria, sino a cuidados domiciliarios”, remarcó.
Antes había declarado el neurocirujano Pablo Rubino, quien participó de la cirugía realizada a Maradona. El especialista definió la intervención como un procedimiento “sencillo” y explicó que el hematoma presentaba una presión mayor a la habitual. “Son dos agujeros. El socio de Luque hace el primero y para el segundo tuvo dificultad por el lugar, porque no estaba en una posición cómoda. Nosotros entonces se lo completamos”, relató. “El hematoma salió a una presión mayor a la habitual, lo que hablaba de que estaba haciendo compresión. Y después fue sencilla: un drenaje, 12 horas, cierre y no hubo ningún problema”, agregó Rubino ante los jueces.
Por su parte, la psiquiatra Marcela Waisman respaldó el abordaje realizado por Cosachov y sostuvo que durante la internación se analizaban distintos cuadros vinculados al estado anímico y al consumo de alcohol del ex jugador. Además, explicó que "cuando los pacientes están en abstinencia por consumo pueden haber situaciones también de excitación psicomotriz".