La inflación de la Ciudad de Buenos Aires fue del 2,5% en abril, lo que implica un retroceso del 0,5% respecto al 3% que había anotado en marzo, según informó este lunes el Instituto de Estadística y Censos porteño. De esta manera, el indicador acumula una suba del 11,6% en los primeros cuatro meses del año y una variación interanual del 32,4%.
El Gobierno nacional apuesta a que la tendencia que marcó el último dato de la Capital Federal se replique en el índice nacional que el INDEC dará a conocer este jueves 14. En esa línea se ubican las proyecciones privadas, que estiman una baja de la inflación -estiman menos de 3%- después de varios meses consecutivos en alza. Como sea, la cifra sigue lejos de los pronósticos oficiales, que primero veían una inflación en torno a cero para agosto de este año, y que luego debieron recalibrar para fines del primer mandato del presidente Javier Milei.
En lo que tiene que ver con el índice porteño, la suba del mes pasado estuvo impulsada fundamentalmente por el rubro transporte, que con el 5,4%, fue el rubro que más incidió en la suba mensual. El reporte oficial mencionó adjudicó ese aumento a "las actualizaciones en los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar y, en menor medida, por las alzas en los valores de los pasajes aéreos y en el boleto de colectivo urbano".
Otro rubro con alta incidencia en el índice fue el de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que promedió un incremento de 2,2%. "Incidió -dijeron desde el Instituto- debido a las subas en los valores de los alquileres y de los gastos comunes por la vivienda, junto con ajustes en el servicio de suministro de agua. En sentido contrario, las caídas en las tarifas residenciales del gas natural por red contribuyeron a quitarle presión a esta división".
Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba de 1,4%, contribuyendo con 0,24 puntos porcentuales a la variación mensual. Al interior de la división, el principal impulso provino de Leche, productos lácteos y huevos (2,5%) y Pan y cereales (2,0%). Las caídas en Frutas (-4,3%) aminoraron el alza de la división.
Por último, se ubicaron Restaurantes y hoteles, con un 2,1% como resultado de las subas en los precios de los alimentos preparados en restaurantes, bares y casas de comidas, y salud, que se elevó 2,5% e incidió 0,22 p.p., al impactar principalmente los ajustes en las cuotas de la medicina prepaga.
Con relación a bienes y servicios, la suba fue del 2,5% y respondió fundamentalmente a los incrementos en los valores de los combustibles y, en menor medida, a los aumentos en los precios de los alimentos (destacándose los lácteos y los panificados) y de las prendas de vestir.
En tanto, el comportamiento de los Servicios reflejó principalmente las subas en los valores de los restaurantes, bares y casas de comida, de los alquileres y de los gastos comunes por la vivienda, junto con alzas en las cuotas de la medicina prepaga. En sentido contrario, las caídas en las tarifas residenciales del gas natural por red y en los precios de los paquetes turísticos, contribuyeron a quitarle presión a esta agrupación.