Las ventas en autoservicios mayoristas registraron una caída del 0,7% en febrero, mientras que en los supermercados mostraron una leve suba del 0,3% en el mismo período. En la comparación interanual, ambos segmentos reflejan un retroceso: las compras mayoristas bajaron 1,2% y las minoristas 3,1%, lo que confirma un nivel de consumo por debajo del registrado en febrero de 2025.
El comportamiento se da en un contexto de inflación mensual del 2,9%, con un incremento del 3,3% en el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, uno de los más sensibles para el consumo cotidiano.
En cuanto a los medios de pago, se consolidó el uso de la tarjeta de crédito. En supermercados creció 22,2% interanual y se posicionó como la principal herramienta (43,6%), seguida por la tarjeta de débito (25%), el efectivo (16,8%) y otros medios (14,6%). En mayoristas, la tarjeta de crédito también avanzó 10,2%, aunque el método más utilizado fue “otros” (31,9%), seguido por efectivo (26,4%), crédito (25,9%) y débito (15,8%), este último con una caída del 13,6% frente al año pasado.
En ambos formatos de venta, los rubros con mayor volumen fueron “Almacén” y “Artículos de limpieza y perfumería”. El ticket promedio en mayoristas alcanzó los $44.110, con una suba interanual del 23,7%, mientras que en supermercados fue de $35.058, un 27,9% más que en febrero de 2025.
A nivel geográfico, las ventas mayoristas mostraron comportamientos dispares: en la Ciudad de Buenos Aires retrocedieron 0,2% interanual, mientras que crecieron 21,7% en el Gran Buenos Aires y 26,5% en el resto del país. En supermercados, las mayores subas se registraron en Neuquén (30%), Formosa (28,3%), Santa Fe (27,8%), Río Negro (27,8%) y la Ciudad de Buenos Aires (27,3%), evidenciando una dinámica heterogénea según la región.