Al menos siete personas murieron, entre ellas dos niños, y otras 16 resultaron heridas luego de un bombardeo ruso contra un edificio residencial en la ciudad ucraniana de Járkov. Además, dos ciudadanos fallecieron en otros ataques registrados en diferentes zonas del país.
Según informó el medio internacional DW, las autoridades ucranianas continúan trabajando en el lugar del impacto ante la posibilidad de que haya más víctimas atrapadas bajo los escombros.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, no descartó que el número de fallecidos pueda aumentar a medida que avanzan las tareas de rescate.
Zelenski advirtió que podría haber más víctimas
A través de un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, el mandatario ucraniano brindó detalles sobre el ataque y las consecuencias del bombardeo.
“Desde anoche se está trabajando para retirar los escombros de un edificio residencial en Járkiv tras un ataque ruso con un misil balístico. La entrada del edificio quedó destruida y los pisos superiores de un edificio vecino sufrieron daños”, señaló Zelenski.
En la misma línea, el jefe de la administración militar regional de Járkov, Oleg Siniegubov, confirmó que entre las víctimas fatales se encontraban una adolescente de 13 años y un niño de 9.
Las autoridades locales continúan con los operativos de rescate para determinar si hay más personas atrapadas en el edificio alcanzado por el misil.
Otros ataques en distintas ciudades de Ucrania
En paralelo, se registraron otros ataques en diferentes regiones del país que también dejaron víctimas.
Un joven de 24 años murió luego de que un dron explotara sobre su automóvil en la ciudad de Sumi, ubicada cerca de la frontera con Rusia.
En tanto, en Zaporiyia, un bebé sufrió heridas de gravedad tras otro bombardeo.
Además, el jefe de la administración regional, Iván Fedorov, informó que tres personas resultaron heridas en Kiev y otras dos en la ciudad de Chuguiv, en nuevos episodios de violencia vinculados al conflicto armado entre Rusia y Ucrania.