La Justicia frenó el traslado de carpinchos en Nordelta y ordenó suspender nuevas relocalizaciones
El fallo comprende que los carpinchos están legalmente protegidos y que cualquier intervención debe respetar ese marco normativo.
La Cámara Contencioso Administrativa de San Martín revocó una autorización previa para trasladar carpinchos en Nordelta y ordenó que no se realicen nuevas “traslocaciones” de ejemplares. El tribunal consideró que la medida fue “prematura e irrazonable”, al tratarse de animales que cuentan con estatus de fauna silvestre protegida en la provincia de Buenos Aires.
La decisión se conoció luego de que varias organizaciones ambientalistas presentaran un recurso de amparo para frenar el operativo. Entre ellas se encuentran Carpinchos Nordelta Somos Su Voz y La Voz de los Carpinchos, que cuestionaron la legalidad y el impacto ambiental del desplazamiento de los animales como prueba piloto.
El fallo, firmado por los jueces Jorge Augusto Saulquin y Luciano Enrici, dispuso que no se autoricen nuevos traslados hasta contar con informes técnicos concluyentes. Entre los requisitos exigidos figuran los resultados del operativo ya realizado y el avance del Estudio de Impacto Ambiental Acumulativo correspondiente a la zona.
En su resolución, los magistrados remarcaron que el traslado de fauna silvestre es una medida de “carácter excepcional” y advirtieron que no puede ejecutarse sin una base técnica sólida. Además, señalaron que los carpinchos están legalmente protegidos y que cualquier intervención debe respetar ese marco normativo.
La Cámara también cuestionó que la autorización inicial se haya llevado adelante mientras el recurso de apelación seguía pendiente. En ese sentido, sostuvo que resulta improcedente aplicar una medida “innovativa e irreversible” sin que exista una decisión judicial firme, ya que podría generar daños imposibles de reparar.
El conflicto se originó a partir de una demanda presentada por un grupo de vecinos de Nordelta que reclamaron la intervención del Estado por la presencia de los animales en el barrio privado. Desde las organizaciones ambientales sostienen que los carpinchos no son invasores, sino que habitan su entorno natural, y reclaman soluciones que no impliquen su remoción.