En las últimas horas, Julio De Vido volvió a plantear ante la Justicia su pedido para acceder a la prisión domiciliaria en el marco de la condena a cuatro años de prisión que cumple por la tragedia ferroviaria de Once. El ex ministro de Planificación Federal busca dejar el penal de Ezeiza y continuar la detención en una chacra de su propiedad ubicada en la localidad bonaerense de Zárate, al invocar su edad y distintos problemas de salud.
El reclamo se presentó después de que, hace poco más de una semana, el juez federal Ricardo Basílico rechazara una solicitud idéntica. En aquella oportunidad, el magistrado entendió que el ex funcionario se encuentra en condiciones de permanecer alojado en la Unidad 19 del Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza, donde está detenido desde noviembre, y que su estado de salud puede ser controlado adecuadamente dentro del establecimiento penitenciario.
Tras esa decisión, la defensa de De Vido, a cargo de los abogados Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, apeló el fallo y volvió a insistir con el otorgamiento de la domiciliaria. El planteo elevado sostiene que corresponde revisar el criterio adoptado en primera instancia y evaluar nuevamente la situación personal del condenado, a partir de su edad y de las afecciones que padece.
Al fundamentar el rechazo del pedido original, Basílico dejó constancia en su resolución de que “ha transcurrido un lapso superior a un mes sin que se haya verificado episodio alguno en el estado de salud del causante que tornara necesaria su derivación al Hospital Penitenciario Central o a un establecimiento asistencial extramuros, circunstancia que permite inferir que, en su actual ámbito de alojamiento, se le brindan las prestaciones terapéuticas adecuadas para sostener la estabilidad de su cuadro clínico”.
La nueva presentación deberá ser resuelta por la Cámara Federal de Casación Penal durante la feria judicial de enero, debido a que se trata de una cuestión vinculada a una situación de detención. De Vido se encuentra privado de la libertad desde el 13 de noviembre pasado, cuando se presentó en los tribunales de Comodoro Py para comenzar a cumplir la condena que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme por la causa de la tragedia ocurrida el 12 de febrero de 2012, en la que murieron 51 personas. El ex ministro cumplió 76 años mientras permanece detenido en Ezeiza y sostiene que tanto su edad como su diagnóstico de diabetes justifican el acceso al beneficio solicitado.